
Nuestra historia
Hay historias que no empiezan con una idea de negocio. Empiezan mucho antes.
En nuestra familia, tejer siempre ha sido una forma de crear, de cuidar y de dejar algo de nosotros en las manos de quienes amamos.
Mi abuelita tejía.
Ella le enseñó a mi mamá.
Y hoy, es mi mamá quien teje artesanalmente cada pieza de Emilia.
Pero esta historia tomó un nuevo significado con la llegada de mi hija.
Emilia nació primero como una promesa de Dios. Un regalo esperado y amado incluso antes de llegar. Su llegada transformó nuestra vida y, sin saberlo, también nos hizo volver a nuestras raíces.
En medio de la maternidad descubrí que aquello que había estado en nuestra familia durante generaciones podía convertirse en algo nuevo. Así nació Emilia. Una marca de bolsos tejidos a mano que une lo que fuimos con lo que estamos construyendo hoy.
Cada pieza comienza lentamente, entre las manos de mi mamá, puntada a puntada, utilizando trapillo reciclado para transformar un material en un objeto que pueda acompañarte durante mucho tiempo.
Por eso nuestros bolsos no buscan ser todos iguales.
Las pequeñas diferencias, las texturas y las huellas del proceso hacen parte de su historia. Porque detrás de cada pieza hay tiempo, manos y un oficio que ha pasado de una generación a otra.
Mi abuelita tejía.
Mi mamá sigue tejiendo.
Y Emilia hace que esa historia continúe.
De nuestras manos a las tuyas.